🌬️ 1. Respiración consciente: volver al presente
🔸 Cierra los ojos si te sientes cómoda.
🔸 Lleva tu atención a la respiración, sin cambiar nada por ahora. Solo obsérvala.
🔸 Inhala por la nariz suavemente contando hasta 4…
🔸 Exhala por la boca contando hasta 6…
🔸 Hazlo 3 veces más: inhala 1… 2… 3… 4…
🔸 Exhala 1… 2… 3… 4… 5… 6…
Siente cómo tu cuerpo empieza a soltar tensión. Deja que la respiración sea un abrazo desde dentro.
🐲 2. Visualiza a tu dragón con presencia
Imagina que frente a ti aparece tu dragón, ese personaje mental que identificaste antes.
Obsérvalo: su forma, su energía, su voz. No lo juzgues. Solo míralo con atención y presencia.
Dile en voz baja o mentalmente:
“Te veo. Sé que estás intentando protegerme.
Pero ya no necesito que me lastimes para sentirme a salvo.
Estoy aprendiendo a cuidarme con amor, no con miedo.”
Observa cómo reacciona tu dragón. Quizás cambia su tamaño, su color o su expresión.
Permítele que se ablande un poco… que se acerque… incluso que se siente a tu lado.
🔥 3. Transformación
Imagina ahora que una luz suave —dorada, blanca o violeta— surge desde tu pecho.
Esa luz representa tu mente luminosa. No fuerza. No exige. Solo ilumina y abraza.
Dirige esa luz hacia tu dragón.
Visualiza cómo esa energía comienza a envolverlo.
Tal vez empieza a encogerse… a derretirse… o a transformarse en otro ser: una guía, un guardián, un animal más amable.
Puedes decirle:
“Gracias. Ya no eres mi miedo. Eres parte de mi fuerza.
Puedes quedarte si aprendes a hablarme con amor.”
🌈 4. Cierre
Vuelve a llevar tu atención a tu cuerpo.
Siente tus manos, tus pies, el contacto con el suelo o la silla.
Inhala profundamente una vez más.
Al exhalar, suelta todo, vacíate de tí y llénate de luz con cada inspiración.
Cuando estés lista y bien inspirada, abre los ojos suavemente.
📝 Integración (opcional)
¿Te gustaría contarme cómo fue? ¿Qué viste o sentiste?
Si quieres, podemos crear juntas una frase-llave que te recuerde tu poder cada vez que tu dragón aparezca.
Una afirmación que ancle tu presencia y tu intención en el ahora. Aquí te muestro algunos ejemplos, algo como:
- ✨ “Yo elijo calmarme, ahora.”
- ✨ “Yo puedo sostenerme con amor, incluso en la tormenta.”
- ✨ “Yo quiero habitarme con ternura, no con exigencia.”
- ✨ “Yo respiro y me re-conozco.”
- ✨ “Yo necesito espacio para sentir, no para huir.”
- ✨ “Yo confío en mi ritmo y en mi intuición.”
- ✨ “Yo ahora puedo y sé cuidarme mejor que antes.”
- ✨ “Yo elijo escucharme antes de reaccionar.”
- ✨ “Yo me permito ser suave, sin perder fuerza.”
- ✨ “Yo soy perfectamente imperfecta y mi amor es más grande que mi miedo.”
La idea es que esta frase sea breve, auténtica, poderosa y fácil de recordar, como una varita mágica interior 🪄
Puedes escribirla en tu cuaderno, decirla en voz alta o llevarla contigo como un amuleto de presencia.
