🐉💫 Entrenar a tu dragón interior (tu “mente demente”, automática, culposa o acelerada) es un acto de coraje consciente y amor propio.
Y, como toda criatura poderosa, tu dragón no es tu enemigo: es energía mal canalizada que puedes transformar en fuerza aliada. Vamos a hacerlo en tres pasos, como un mini ritual de entrenamiento interior:
🌑 1. Identifica a tu dragón
Primero, vamos a ponerle forma y nombre. Esto ayuda a separarte de él y observarlo con pasión, no juicio.
Ejercicio:
Responde estas preguntas (puedes escribir o decirlas en voz alta):
- ¿Cómo se manifiesta mi mente “demente”? (¿Qué pensamientos repite? ¿Qué emociones genera?)
- ¿Qué frases me dice cuando estoy en modo automático o en crisis?
- Si tuviera forma física, ¿cómo sería este dragón? (Tamaño, color, energía, voz)
- ¿Qué nombre le pondrías?
✍️ Ejemplo de respuesta:
«Mi dragón se llama Crítica, tiene forma de sombra grande que me habla apurada, dice que no soy suficiente y que todo lo arruino. Tiene ojos que juzgan. Vive en mi espalda.»
🌕 2. Escucha su verdadero miedo
Tu dragón, aunque parezca un saboteador, intenta protegerte, solo que lo hace desde el miedo y la urgencia. Vamos a preguntarle qué necesita.
Ejercicio:
Cierra los ojos por un instante. Respira hondo. Imagina que tu dragón está frente a ti.
Pregúntale:
- ¿Qué estás intentando evitar por mí?
¿Cual es ese miedo que te aterroriza? - ¿Qué puedo aprender de ti al ver cómo reaccionas?
- ¿Qué necesitas de mí para calmarte?
✍️ Ejemplo de respuesta:
«Crítica dice que me presiona para que no me exponga ni me rechacen. Cree que si me relajo, voy a fallar,todos se reirán de mí y me abandonarán. Me pide que la escuche de verdad, sin juicios ni miedo y le diga que no está sola, que ahora tenemos herramientas para encontrarnos en el camino.»
🌟 3. Enséñale un nuevo lenguaje
Ahora que lo escuchaste, le puedes enseñar un nuevo código o lenguaje: el de la mente luminosa.
Ejercicio:
Convierte una de sus frases en una afirmación compasiva. Elige una de estas estructuras o crea la tuya:
- Gracias por cuidarme, pero ahora elijo hablarme con amor.”
- “Aunque tengo miedo, estoy aprendiendo a confiar.”
- “Ya no necesito controlarlo todo para sentirme a salvo.”
- “Hoy elijo respirar antes de reaccionar.”
✍️ Ejemplo:
«Cuando Crítica aparece y me dice que me calle, que voy a fallar, le respondo: ‘Gracias, pero ahora no necesito ser perfecta para ser valiosa.’»
